Claro que en el Critérium du Dauphiné más de uno se había dado cuenta por primera vez, pero como digo ya viene de su anterior y última carrera, la París-Niza.
Ya lo sabéis no lleva el típico casco amarillo de su equipo Visma-Lease a Bike.
En su lugar, luce uno rojo y blanco, totalmente personalizado.
¿El motivo?
Un acuerdo con Bygma, una empresa danesa de materiales de construcción que ahora es patrocinador tanto suyo como del equipo.
Este nuevo casco no solo rompe con la estética habitual del pelotón, sino que también hace que Vingegaard destaque mucho más entre sus compañeros y rivales.
En una carrera donde es fácil perder de vista a los ciclistas entre tantos colores y movimiento, su casco lo hace mucho más visible para todo el mundo: aficionados, cámaras de televisión… y, claro, también para sus competidores. Es como si llevara una luz encima: imposible no verlo.


Aunque sigue siendo un casco de la marca Giro y mantiene los logos de los patrocinadores del equipo, el cambio de colores le da un toque personal que lo distingue.
Algo similar a lo que ya hace su compañero Wout van Aert con su casco con el logo de Red Bull.
Vingegaard se ha mostrado encantado con esta colaboración.
Dice que el casco no es solo diseño, sino que representa valores compartidos con Bygma: esfuerzo, compromiso y orgullo por sus raíces danesas. Desde el equipo también lo ven como un paso valiente y original dentro del ciclismo profesional, donde la imagen cada vez cuenta más.
Más allá del marketing, lo cierto es que este casco ayuda a seguirle la pista con facilidad en el pelotón.
Así que si en las próximas etapas o en el Tour de Francia ves un ciclista con un casco rojo y blanco atacando en los puertos, ya sabes quién es.

El debate.
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