Van Aert no le pierde la cara a Van der Poel
Lo más leído
1Las puertas que Pogačar le ha cerrado a Van der Poel 2Vauquelin salta de Arkea a Ineos GrenadiersAhora mismo no veo a Van der Poel por delante de Van Aert
Hay un artículo que viene recurrente a este mal anillado cuaderno, que no falla cada cierto tiempo, y no es otro que el que habla de Mathieu Van der Poel y Wout Van Aert.
Hay que admitirles a ambos que es una gozada, un premio, tener una rivalidad así en los tiempos que corren, que haya irrumpido además en un ciclo en el que el ciclismo para muchos, para mí también, había caído en el tedio de la ciencia y los números como única forma de resolver finales que, hubo un tiempo, que nos emocionaban.
Entre Van Aert y Van der Poel, ya lo he escrito muchas veces, me quedo siempre con el primero, pero ojo, eso no quita que el otro no me guste, al contrario, si hubo un momento para adorarlo fue hace poco, en la tercera semana del Giro, en la que, con toda la tostada a las espaldas, se pasó todo el día escapado.
Ya lo dijimos, de hecho entonces…
[pro_ad_display_adzone id=»44267″]
¿Qué sucede pues?
Pues que a raíz de la semana final de Van der Poel en el Giro, he podido leer algún comentario sobre cómo el neerlandés le había tomado la delantera al belga, tanto en concepto de espectáculo como en palmarés.
Sobre el papel, a primera impresión, así podría parecerlo, si escarbamos un poco, yo los veo a la par.
Primero hay que valorar el entorno, Van Aert está en uno de los World Tour más potentes.
Jumbo va a la par de Ineos, UAE y Quick Step y eso tiene costes, servidumbres que, durante el año, se dan, como el Tour en el que seguramente Wout esté condicionado por Roglic.
VDP, por su parte, tiene completa libertad de movimientos, surcando la anarquía en muchos instantes, menos de los que nos parecen en una primera impresión, y corriendo de cara a la galería.
Sabe que su marca está hecha y hay que cuidarla, cuando él está en carrera, pasan cosas y la gente quiere verlas.
Pero es que con Wout también suceden, en otro nivel, pero suceden, pues el belga firmó tres triunfos, por ejemplo, en el pasado Tour tan diferentes que el solo concepto de lograrlos es magia y emoción.
| [pro_ad_display_adzone id=»36810″] | [pro_ad_display_adzone id=»36811″] | [pro_ad_display_adzone id=»36812″] |
Sobre el palmarés de ambos, yo lo veo muy equilibrado.
VDP le ha adelantado en monumentos con sus dos Flandes pero es que ninguno de los dos está anotando con la facilidad que presumíamos.
Son ruedas a vigilar, muy marcados y algunos, lo vimos en las dos últimas Roubaix, les anticipan pero que muy bien.
Es cierto que el palmarés de VDP, sumando todas las modalidades, es algo mejor, pero sólo eso, algo, lo que sí tengo claro es que no se explican por separado sin mencionar a los dos.
Esto, al menos a mí, me parece algo único en el ciclismo.
Y ¿por qué me gusta más Wout?
Porque es como un tractor, que parece lento, pero va seguro, sin pararse ni tenerle miedo a nada, sin vértigo, siempre adelante, parece firme y recto, sabe su rol en cada momento, y cuida la historia que escribe y cómo la escribe -aunar esas tres etapas en un mismo Tour-.
Todo eso me parece ciclismo con mayúsculas: mirad sus puestos en Dauphiné, gana y pierde sprints, encima a Ganna en una crono, es líder a la entrada de la montaña…, es un homenaje tan brutal que no desmerece a Mathieu sus éxitos y fuegos artificiales.
Llamadme raro… es la sensación que tengo.
Imagen: A.S.O./Aurélien Vialatte








El debate.
Se el primero en opinar sobre el peloton.