El día que Jesús Loroño se dio la vuelta
Lo más leído
1Las puertas que Pogačar le ha cerrado a Van der Poel 2Vauquelin salta de Arkea a Ineos GrenadiersPara Jesús Loroño el ciclismo era vivir al límite
Jesús Loroño, ese ciclista que bebía del pundonor llevado hasta extremos impensables en nuestros días.
Jesús Loroño tiene grandes historias y algunas cincelan un carácter sin igual.
Un tipo mágico, qué falta nos haría hoy uno así.
[pro_ad_display_adzone id=»19152″]
La Vuelta en primavera tenía esto.
Un día amanecía un sol y verde espatarrantes y al siguiente la temperatura desplomaba, el cielo se abría en canal y el frío entraba por cada renglón.
Nos situamos en mayo del 57.
España vive un temporal de frío con la Vuelta Ciclista a España en marcha.
La carrera transita el siempre incierto terreno asturiano. Es día cuatro.
El país celebra el éxito de Federico Martín Bahamontes en la víspera, con llegada a Mieres, mientras el equipo francés vela armas para retomar el mando con Géminiani. Walkowiak, Dotto y Bauvin en vanguardia.
[pro_ad_display_adzone id=»44267″]
La carrera se apresta a hacer el trayecto Mieres León, 136 kilómetros que deben pasar por la cima de Pajares.
Las precisiones meteorológicas no pueden ser peores.
Hablan de descarga monumental de nieve que se hará insoportable según se acerque la cima.
Advertidos de posible suspensión los corredores toman la salida desde la ciudad de la cuenca minera astur y ponen rumbo a la cima.
| [pro_ad_display_adzone id=»36810″] | [pro_ad_display_adzone id=»36811″] | [pro_ad_display_adzone id=»36812″] |
Géminiani es el primer en atacar y hace un corte bueno de diez ciclistas, entre los que no está Bahamontes pero sí Jesús Loroño.
A mitad de Pajares la tormenta de nieve es de época.
Los corredores aguantan a duras penas en medio del blanco elemento hasta que la situación obliga a tomar medidas, hay que suspender la etapa.
Pero Loroño no escucha, no atiende…
Imagen tomada de Pinterest








El debate.
1 comentarios - une-te a la conversacion