Pogacar, si fuera fácil no lo haría
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Cuando a Pogacar le preguntan en la previa de la Strade dónde pensaba atacar, mencionó el tramo de Sant Marie.
Más desenfocado en el recorrido, más lejos de meta, este sterrato fue el mismo en el que abrió gas hace dos años, entonces estaba a 50 de meta, esta vez, a 80.
Hizo spoliler de su propio ataque, una transparencia que dice mucho del corredor cuya leyenda estamos viendo construirse en directo.
Dice que va a atacar ahí, pone al equipo a full, a Del Toro, a Wellens, y lo hace
Una apuesta hacia el vacío, donde nadie se atreve a pisar, una forma de hacer de antaño que nos pone ante la disyuntiva: ¿Qué es mejor¿? ¿Una exhibición atemporal o un duelo igualado a varias caras?
Yo prefiero lo segundo, pero claro, en la belleza de su cabalgada reside el espectáculo como algo que seguro va a pervivir con el paso de los años.
Lo que yo me pregunto es qué mueve a Pogacar en estas estrategias sobre el papel tan insensatas.
Ataca a una eternidad de meta, con el diluvio sobre sus cabezas, tramos de tierra, más riesgo sobre el papel.
Pero nada de eso le frena, nada le asusta, toma el mando y le da continuidad al juego entrando en una balanza de gloria y dolor, a partes iguales
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La dificultad de la gesta es directamente proporcional a las ganas que le pone y el riego que está dispuesto a asumir.
Un listón cada vez más alto que no sé dónde estará dispuesto a fijar.
La estrategia más inusitada será la que escoja Pogacar, como cuando hizo de los muros de Flandes un puerto del Tour, machacando desde abajo de cada uno o se aventuró aquella tarde en Gredos, cuando firmó su podio en la Vuelta.
La dificultad que asume Pogacar no sale en el Procyclingstats, pero sí queda entre la gente, su corazón, como cuando sonríe subiendo por Siena, entre la gente que le aclama y busca chocarle la mano.
Pogacar lo es todo, y no, no soy un fan boy, es una realidad que vemos y disfrutamos en cada carrera.
Larga vida a este corredor, a su actitud, al carisma que desprende, y ello va en su favor, y nunca en demérito de nadie, ni siquiera de Vingegaard, el tipo del que se acuerdan muchos cuando el esloveno explota.
Son diferentes, pero sensacionales, los dos atletas más brutos de este deporte.
A disfrutarlos.
Imagen: FB Strade Bianche








Esa forma de correr ya la incio MVP que fue de los pioneros , dando fin a jornadas de ciclismo soporífero y amarrategui